martes, 21 de julio de 2009

Embarcación a vela

Hay muchos tipos pero todas tienen ciertas cosas básicas en común. Todas las embarcaciones de vela tienen un casco, aparejo, al menos un mástil para soportar las velas y una quilla para no derivar
Velero de madera.

Una embarcación a vela o velero es una embarcación en la cual la acción del viento sobre la vela constituye su forma principal de propulsión.

Antecedentes históricos

Los egipcios fueron los primeros constructores de barcos de vela de los que se tiene noticia. Hace al menos cinco mil años que los fabricaban para navegar por el Nilo y más tarde por el Mediterráneo.

Las embarcaciones de vela fueron los primeros medios de transporte a través de largas distancias de agua (ríos, lagos, mares). Actualmente tienen un uso de carácter recreativo, deportivo o educativo. Sin embargo, en algunas zonas del Océano Índico siguen utilizándose con un sentido comercial.

Las embarcaciones de vela también tuvieron un uso militar, especialmente en naciones con un fuerte desarrollo colonial transoceánico (Inglaterra, España, Holanda, Francia), hasta el siglo XIX.

Hay muchos tipos pero todas tienen ciertas cosas básicas en común. Todas las embarcaciones de vela tienen un casco, aparejo, al menos un mástil para soportar las velas y una quilla para no derivar.

Las embarcaciones de vela fueron siendo progresivamente reemplazadas a lo largo del siglo XIX por embarcación a vapor.

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Forma de propulsión de un velero

Posición del velero respecto del viento.

Contrariamente a lo que suele suponerse, la propulsión de la embarcación no se produce por el mero empuje del viento sobre las velas. Si así fuera los veleros serían muy poco maniobrables y sólo podrían navegar en la dirección del viento.

Esta circunstancia fue cierta durante la utilización exclusiva de velas cuadradas -y efectivamente, con una limitación seria de la maniobrabilidad, lo que llevó a combinar durante siglos la vela con los remos, para poder avanzar cuando el viento era desfavorable-, pero la aparición de nuevos aparejos con velas triangulares o trapezoidales unidas al palo por un solo borde (llamado gratil) permitió ampliar la capacidad de maniobra de los barcos al aprovechar otras fuerzas, que serían descritas por el físico Daniel Bernoulli en 1738.

Cuando un velero recibe viento de través o en ceñida, el aire recorre la curvatura de la vela. El flujo de aire que atraviesa por la parte convexa de la vela (lado de sotavento) encuentra un canal más estrecho, y, para poder atravesarlo, sufre una aceleración respecto del aire circundante, que produce al mismo tiempo una disminución de la presión. Por el contrario, el flujo de aire que pasa por la parte cóncava de la vela (lado de barlovento) encuentra un canal más amplio y sufre una desaceleración respecto del aire circundante, al mismo tiempo que un aumento de la presión.

Acción del viento sobre la vela en ceñida

Cuanto más viento llega hasta la vela, más potente es este efecto: al disminuir la presión del lado de sotavento, mayor caudal de aire recibe cuando se divide el flujo que llega hasta la vela, debido a que el aire es atraído por las zonas de baja presión.

El efecto exactamente contrario sucede en el lado de barlovento: a mayor presión, menor aire que es atraído y que debe recorrer el espacio ampliado por la concavidad de la vela; más disminuye la velocidad y más aumenta la presión; hasta que se llega a un punto de equilibrio que es cuando se alcanza la máxima velocidad para esas condiciones de viento.

La fuerza total producida por la acción del viento sobre la vela, como puede apreciarse en el esquema, es oblicua respecto de la dirección de la embarcación, y la descomposición de esa fuerza determina que la fuerza mayor es perpendicular a la dirección del barco. Esa fuerza es compensada por la acción de la quilla, del quillote o de la orza, y del timón, que reducen (aunque no eliminan) la tendencia a navegar de costado hacia sotavento y limitan la inclinación del velero (denominada escora).

Estabilidad

Esquema de fuerzas.

Es la tendencia que debe tener el barco a recobrar su posición inicial, cuando es apartado de ella por la acción de fuerzas exteriores como pueden ser la mar y el viento. La estabilidad transversal, o resistencia a la escora, es la más importante en los veleros. Al producirse la escora se genera un par de fuerzas: por una parte el peso del barco que esta aplicado en el centro de gravedad del barco y por otra la fuerza de empuje o flotación que está aplicada en el centro de carena. Un barco será más estable cuando la resultante de este par de fuerzas lo lleve a su posición original. Podemos conseguir que un barco sea más estable por una parte mientras más bajo esté el centro de gravedad, y por otra cuando el centro de carena se desplace más lateralmente al producirse la escora. Por esto los barcos de vela llevan peso en la quilla o lastre y cuanto más anchos sean, es decir, con mayor manga también serán más estables. Pero un exceso de estabilidad no es bueno, debido a que somete a esfuerzos innecesarios a todas las estructuras de cubierta, diciéndose entonces que el barco es duro. Un defecto de estabilidad conlleva a que el barco sea "flojo" o "dormilón"; es decir, que tarda mucho en adrizarse tras un golpe del mar o tras cualquier otra causa que saque al barco de su condición inicial. Esta característica es típica de los buques de pasaje, para que los pasajeros viajen cómodos sin ser sometidos a grandes balanceos.


A PURO SOL. A diferencia de la primera etapa, la segunda tuvo una largada con cielo despejado.



72. Son los barcos que corren la segunda fase de la regata, unos 12 decidieron permanecer en Uruguay.



COLOSOS. Los veleros vistieron la tarde del balneario uruguayo.



PEGADITOS. Los tripulantes se esmeran por ganar la mayor cantidad de metros a sus oponentes.



AZUL. Cielo, mar y velas hacen juegos cromáticos durante la largada.



UNA SOLA. Los organizadores decidieron hacer una única partida para todas las categorías en pugna.



ESPERA. Los organizadores calculan que entre esta madrugada y la mañana del domingo llegará el resto de los barcos.



El capitán de 'El Pura', Ariel Giardino, timonea rumbo a la costa uruguaya, tratando de conseguir mejores vientos, y evitar caer al sur de La Plata, donde casi siempre abunda la calma.



A bordo de “El Pura”



MATRERO. Así se llama este velero, el segundo en llegar al puerto de Buenos Aires.



El glorioso FORTUNA III

libertad en el mar





Desde 1873 la Armada Argentina contó con buques-escuela que sirvieron de crisol para modelar a los futuros oficiales en la vida del mar. Esa es la tarea que cumple la Fragata ARA Libertad, obra destacada de astilleros nacionales, diseñada y construida por argentinos.


Embajadora del mar


Cuando la Fragata Presidente Sarmiento salió de servicio activo, todos los hombres de mar se juntaron en un deseo: construir en el país, con planos nacionales y mano de obra argentina, un buque-escuela que reeditara los laureles de aquel glorioso antepasado.

El 13 de noviembre de 1953 el ministerio de Marina autorizó la tarea y el 11 de diciembre se pusieron los primeros remaches en la quilla del nuevo buque-escuela, en el Astillero Naval de Río Santiago.

Entre 1954 y 1955 se produjeron variaciones en el proyecto original y la configuración de la nave. Por decreto Nº 7.922, del 27 de abril de 1956, se le impuso el nombre Libertad.

El 30 de mayo de 1956 se botó el casco en el Astillero Río Santiago. Los trabajos prosiguieron en los siguientes años con diversas modificaciones en el aparejo, que quedó como de fragata de tres palos en agosto de 1956.

La construcción continuó hasta 1961. Al año siguiente finalizaron el alistamiento, el aparejo del velamen y la instrucción en puerto del personal de gavieros, y también, las primeras singladuras.

En marzo zarpó en un viaje de prueba. Al dejar Puerto Madryn la sorprendió una fuerte tormenta que sirvió como bautismo en el mar. Regresó al apostadero naval de Río Santiago y el 20 de diciembre de 1962 zarpó hacia la Base Naval Puerto Belgrano para alistarse de cara al primer viaje de instrucción.

La Libertad es una Fragata de 4 palos cuyas velas cubren una superficie total de 2.652 m2. Desde su primer viaje en el año 1963 la Fragata Libertad realizó 38 viajes, navegó 720.000 millas (equivalente a 33 vueltas al mundo), su permanencia fuera del Apostadero es equivalente a 16 años en el mar, habiendo visitado a lo largo del tiempo más de 500 puertos y 60 países.

En cada uno de esos puertos, representó a la Argentina como una genuina embajadora, siendo admirada por millones de personas. En sus cubiertas fueron recibidos cientos de dignatarios extranjeros y hombres y mujeres de todas las latitudes del mundo. Su presencia concita una gran atracción, por lo cual la industria nacional ha aprovechado su estadía en puerto para exhibir y promocionar productos argentinos.

En cada viaje de instrucción son invitados oficiales de armadas de otras naciones, del Ejercito Argentino, de la Fuerza Aérea y de la Prefectura Naval, lo que contribuye a la confianza mutua y la comprensión. También, estudiantes universitarios y ciudadanos de diversos lugares han surcado en ella los océanos, viviendo experiencias inolvidables y conociendo la vida en el mar.

En 1966 la Fragata ARA Libertad obtuvo la Gran Medalla por el récord mundial de velocidad de grandes veleros en el cruce del Océano Atlántico Norte. Hizo la travesía desde Cabo RACE, en Canadá, hasta la línea imaginaria Dublín-Liverpool, que totaliza 2.058,6 millas, en ocho días y 12 horas. La marca permanece imbatida.

Ganó nueve veces la tradicional Copa Boston Teapot, otorgada anualmente por la Sail Training Association al velero que tripulado por más del 50% del personal en instrucción recorra la máxima distancia solo a vela en 124 horas.

En 1998 obtuvo el primer puesto en la “Regata Americana” en el circuito realizado entre los puertos de Savannah y Green Port.

Por sobre todas las cosas, la fragata ha sido un buque escuela. Miles de guardiamarinas y suboficiales han aprendido las artes del mar y de la navegación en sus cubiertas y en sus aulas. Cada viaje de instrucción es un genuino ciclo académico, que nutre de experiencia y conocimiento a quienes tripularán los buques de la Armada Argentina. Entre los objetivos del viaje de instrucción, se encuentra que los futuros oficiales tomen contacto con diversas culturas y hombres y mujeres de otras naciones. Esto promueve la más amplia comprensión de la realidad mundial y una apertura mental hacia la realidad que les permitirá en el futuro una mirada integral a la hora de tomar decisiones.

En los mares y puertos donde flamea la bandera de la fragata Libertad, se encuentra la República Argentina.




Características

La Fragata Libertad desplaza 3765 toneladas con carga completa, tiene una eslora de 104 metros , 14,30 metros de manga, 6, 60 metros de calado y el puntal, a la altura de la cuaderna maestra es de 11 metros.

Es una fragata de tres palos (trinquete, mayor y mesana) y bauprés. Los palos son de aceros y están formados por macho y mastelero. La sección es circular, construidos con planchas de acero soldadas de espesor variable entre 9,5 y 12 Mm. La planta propulsora está formada por dos motores diesel de 1200 HP.

El velamen está compuesto por 27 velas con una superficie de 2650 metros , así distribuidas: 11 velas cuchillas y una cangreja en el palo mesana con botavara metálica. De las velas cuchillas, 5 son foques, 3 estays del palo mayor y 3 estays de mesana. El resto de las velas, es decir 15, son cuadras, distribuidas en 5 palos.






Imagenes








Grandes veleros.





















































Un video:

















































258 pies




Véase también

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